Voluntariado

20-01-2014

Testimonios

“Aprendí cómo tratar a las personas, lo importante de los gestos, las miradas. Aprendí a ser tolerante, a ponerme en el lugar de los demás… aprendí a ser paciente, a estar siempre dispuesta a ayudar, escuchar… y en el campo de la medicina… me ha enseñado más que cualquier práctica de la universidad… estoy segura […]

“Aprendí cómo tratar a las personas, lo importante de los gestos, las miradas. Aprendí a ser tolerante, a ponerme en el lugar de los demás… aprendí a ser paciente, a estar siempre dispuesta a ayudar, escuchar… y en el campo de la medicina… me ha enseñado más que cualquier práctica de la universidad… estoy segura que el trato con los enfermos que tuve aquí, lo tendré siempre presente.” Teresa, julio 2003

“Aquí en el Centro se siente a Dios. En la mirada de los niños, sus risas,…sus pies descalzos”. Rafael, abril 2008.

“Yo me voy de aquí con un profundo sentimiento de admiración. Admiración por las madres que luchan cada día por sacar a sus hijos adelante; por los maestros que ponen en su trabajo el mayor amor y cariño; por los niños que lo inundan todo con su sonrisa y vitalidad.

Admiración, porque ninguno demuestra la difícil realidad que les toca vivir”. Cristina, agosto 2008.

“Vine sin saber qué me iba a encontrar, sin saber qué buscaba y por suerte he visto realizarse aquello que aprendí hace muchos años: pon amor donde no hay amor y hallarás amor. Solo así con muchísimo amor y –muchísimo trabajo–, se puede conseguir lo que se ha hecho aquí”. Jaime, octubre 2008.

“En mi vida me imaginé que, alguien a quien no conoces, pudiera quererte tanto en pocos días”. Verónica, agosto 2010.

“Un día dando clase en la sala de profesores de Jardín, donde he estado instalada, dejando a las maestras sin su lugar de descanso, había unos niños, de los que siempre están en el Centro, que me miraban por la ventana y estaban distrayendo al alumno que estaba conmigo. Les dije: ¿no tenéis nada que hacer?, y una niña me contestó: “sí, abrazarte”. En mi vida ningún niño me había contestado eso. En mi mundo moderno, libre, con todas las comodidades…nadie o casi nadie recibe una contestación de este tipo y menos en un centro escolar…esta experiencia ha sido una lección de vida que pienso transmitir”. Pilar, agosto 2010.
“Aquí hemos aprendido lo realmente importante. Nos hemos sentido plenas, sumamente felices y realizadas, estando tan lejos de aquello que creíamos que nos hacía felices”. Berta y Rebeca, abril 2011.