El Centro

01-10-2014

Misión Chaco

Misionar es encontrarnos entre hermanos para compartir la fe y la vida.

04_mision chaco 201430 comunidades de nuestra localidad y zonas rurales reciben cada año a grupos misioneros. Participan chicos desde los 14 años hasta universitarios y adultos (de colegios de Jesús María y Champagnat) provenientes de Capital y de la provincia de Buenos Aires (Florencio Varela, Bella Vista y Pablo Nogués), Córdoba (ciudad y Calera), Corrientes y Uruguay (Cardona). También se suman los jóvenes misioneros de nuestro Centro Comunitario y los jóvenes de la sede parroquial.
Compartimos una experiencia y el testimonio de uno de esos grupos, que misionó en los barrios que rodean al Centro Comunitario: Celina, Laura y Rochi viajaron desde Bella Vista (Bs. As.) acompañando a un grupo de 22 alumnas del Colegio Jesús María (de 15 a 17 años). Traían en su corazón muchas dudas y expectativas, pero sobre todo la motivación de encontrarse con los otros como hermanos en Jesús.
Este grupo de Bella Vista Llegó a Tres Isletas a mediados de julio, luego de 18 largas horas de viaje, a participar de lo que sería –para varias de ellas– su primera misión.
Rochi nos cuenta: “En cuanto llegamos y vimos a toda la gente esperándonos, nuestra emoción brotó y fue pura alegría. Enseguida bajamos todos los bolsos y nos acomodamos; nos pusimos a cantar y a jugar con los chicos ¡Así comenzó nuestra misión! Durante la mañana visitamos a las familias casa por casa, llevando a la Virgencita, conversando y compartiendo un rato de oración. En todos lados nos trataron muy bien. Por la tarde en cambio, recibimos en el Centro Comunitario a niños, jóvenes y adultos para compartir la catequesis. El primer día en el grupo de niños eran unos 30 y a medida que pasaban los días se multiplicaron ¡hasta ser más de 100! Los jóvenes al principio participaban con timidez, pero poco a poco iban abriendo su corazón. Fue una experiencia maravillosa y todas volvimos muy felices, dejando cada una un pedacito de corazón en el Centro Comunitario.”
¡Que Dios Padre les devuelva centuplicado todo el amor que brindan!